|
No.14 Octubre - Diciembre 2005
Nuevos aires para La Cadena
De líneas frescas y sencillas, La Cadena remodela sus instalaciones de la sucursal de la avenida Sarasota de la mano de una empresa de tradición, Caralva, S.A. La iluminación y la limpieza han sido dos factores claves en el nuevo concepto que próximamente se irá incorporando a todas las tiendas de esta gran familia. Juan C. Caro, Gerente General de proyectos de la firma constructora, nos habla de sus lineamientos de diseño.
¿Qué requerimientos le plantearon los propietarios para llevar a cabo esta remodelación?
Desde el inicio tanto Don Juan como Juan Enrique Ramos insistieron en que su idea era comenzar a unificar la marca La Cadena. Nosotros habíamos presentado previamente el diseño de un primer proyecto en la zona oriental, cuyo diseño ya está terminado, pero – aunque se lograron hacer los movimientos de tierra- se decidió aguantarlo en un momento en que el país entró en crisis y el dólar disparó el precio de los materiales. Lo que les interesó de esa primera reunión fue el gran núcleo de comercio que se visualizaba al frente del supermercado, porque desde que comenzamos a trabajar, su visión era la de un supermercado higiénico y limpio en su primera planta, y sacar fuera de ese recinto todo lo que tuviera que ver con servicios adicionales al negocio, tales como banca o telefonía. Este es el concepto que llevamos a la susursal de la Sarasota, que tenía espacio disponible para estos servicios en el segundo piso.
¿Cuáles han sido las ideas principales de este proyecto de remodelación?
Se implementó la misma idea, llevándola a la práctica con otras condiciones, al tratarse de una remodelación y tener que adaptarnos a lo que existía. Quisimos escarbar las ideas que habían interesado del diseño original, como la fachada de vidrio y la transparencia o la iluminación que existe en el primer piso, y el hecho de que éste fuera destinado sólo al área de supermercado. De esta manera la entrada se convierte en un lobby para las personas que entran y salen para asistir tanto al supermercado como al área comercial, y el lobby se convierta en el corazón que distribuya el flujo del público, siempre dándole la importancia al supermercado. En cuanto al área de parqueos, básicamente se generará una entrada más cómoda para el cliente y mejorará el flujo.
¿Qué otras novedades trae esta remodelación?
Todos los sistemas eléctricos han sido remodelados, para recibir una edificacion a la última tecnología. Lo que ocurre también con la data y la telefonía.
¿Qué tan difícil ha sido trabajar sin cerrar el establecimiento?
Ya habíamos trabajado en otros proyectos de supermercados y comercios, pero nunca con el reto de trabajar sobre la marcha del funcionamiento y que se mantuviera operando el negocio, lo que hizo que los tiempos se no pudieran respetar tanto o se pudiera definir la fecha de terminación, porque el cliente requería que ciertas áreas se mantuvieran abiertas. Esto hizo que el proyecto fuera un poco más dinámico y el trabajo más retador.
¿Qué concepto han querido transmitir con la nueva estructura?
El estilo es lo que venia siendo el modernismo. Son líneas contemporáneas basadas en la época moderna dominicana de los años 50, muy sencillas. Y hemos trabajado con un hormigón blanco, algo diferente, ya que en el país se acostumbra a vaciar el hormigón gris, como una forma de seguir con la línea de pureza y líneas limpias, según el concepto sugerido.
Lea el artículo completo en nuestra edición Octubre - Diciembre 2005 |