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No.2 Octubre - Diciembre 2002
Alexandra Mejía, Personalidad y sensibilidad en el diseño
Aunque su formación es la de Ciencias Políticas, Alexandra Mejía siempre estuvo en contacto con la decoración y el diseño. Un talento que pudo desarrollar por completo cuando abre su tienda “Cucina” hace ya 9 años, en principio para ofrecer accesorios especializados para el área de la cocina.
Alexandra supo ampliar la diversidad de mercancía del negocio y trasladarse a un establecimiento mucho más grande para ofrecer todo lo necesario para la decoración del hogar en un solo lugar: ese fue su gran acierto y la clave de su éxito. Ahora, entre sus planes futuros están ampliar y diversificar mucho más su oferta, la línea de muebles y de decoración, concretamente; y cumplir un sueño: desarrollarse más en la decoración de eventos.
¿Cómo nace la inspiración en tus decoraciones?
Depende mucho de la persona a la que se le esté decorando, para intento adaptarme a la personalidad del cliente para que éste no se sienta fuera de lugar y se sienta cómodo con el diseño.
¿Cómo escoges los materiales y cuáles son los que más sueles usar?
Cuando regreso de las ferias en el exterior y veo lo que está de moda, tomo los que más se vayan a llevar en la temporada, mezclándolos siempre con cosas naturales autóctonas. Actualmente se llevan dos vertientes muy dispares: tanto se lleva lo muy rústico, simple y minimalista, como los chenilles, el brillo y los bordados de pedrería... A mí me gusta la unión de los dos, un poco de todo.
¿Cómo se evita ser un esclavo de las tendencias en la decoración?
Siempre es importante que las personas compren piezas que sean versátiles. Una persona que tiene una vajilla blanca sabe que tendrá una vajilla básica para toda la vida y todas las ocasiones; solamente tiene que cambiar el plato base, si lo pone de mimbre tiene una mesa casual, si la quiere formal le pone un plato base dorado y unas copas de cristal más fino.
Como decoradora, ¿eres una persona en continua evolución o tienes un estilo muy definido y estático?
Diría que voy evolucionando con el tiempo y las tendencias.
¿Hacia dónde crees que tiende el diseño moderno?
Todo se va simplificando, porque la vida moderna es cada vez más complicada y las personas quieren que su habitat sea mucho más sencillo y acogedor: un lugar donde la familia pueda disfrutar verdaderamente, y que la casa no sea un escaparate. Esas decoraciones que parecían vitrinas van quedando en desuso.
Pero la decoración en RD es sumamente clásica y barroca, ¿está cambiando esto?
Sí, sobre todo entre las parejas jóvenes, que quieren ambientes mucho más relajados y tropicales. Están empleando materiales más ligeros y apropiados para nuestro clima, linos, algodones, cortinas más sencillas, ventanales más amplios y prácticos, etc. Uno se da cuenta cuando vienen a la tienda a hacer la lista de bodas.
¿Cuál es el trabajo del que te sientes mas orgullosa y por qué?
Yo diría que mi propia casa, aunque fue realizado en combinación con otra decoradora, pero se puede decir que es un buen ejemplo de mi estilo y donde me siento muy a gusto.
¿Tiene nuestro país una historia en el diseño y en la decoración o todavía es muy pronto para decirlo?
Yo diria que sí, que hay muchos nombres muy importantes y reconocidos internacionalmente y que marcaron una época en nuestro país.
¿Qué nos diferencia con Europa y el resto del mundo a nivel de decoración?
Los detalles. Aquí los decoradores y diseñadores le dan mucha importancia a los detalles y nuestras casas están desde el principio al final llenas de detalles.
¿Una casa está bien decorada si uno gasta mucho dinero o no necesariamente?
No necesariamente hay que gastar mucho dinero, lo importante es que haya un buen equilibrio entre los elementos, armonía en los colores, y los muebles se sientan bien como se ven, aunque no sean de un mismo estilo... al contrario, una decoración cléctica es preciosa y una de las mas difíciles de conseguir.
¿Con qué tres elementos te quedarías de la historia del diseño a nivel mundial de todos los tiempos?
Una buena butaca Luis XV, que siempre se ve bien en todas las decoraciones; una mesa de líneas simples, de comedor o de sala; y un mueble alto tipo Renacimiento.
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