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No.23 Enero - Marzo 2008
Chocolate, delicioso y tentador
En cualquiera de sus modalidades el chocolate es delicioso, tentador, afrodisíaco y adictivo. Rey de los postres, los chefs lo incluyen cada vez más frecuentemente en la elaboración de primeros y segundos platos, pues casa a la perfección con sabores salados.
¿Quién no se ha dado nunca un atracón de chocolate tras una ruptura sentimental? No se trata de simple gula, o ansiedad, no. Estudios recientes aseguran que hay una explicación química y biológica para esta clase de comportamiento.
Son muchas las historias acerca de las propiedades del cacao. Los indios se referían a él como “el alimento que hace sonreir“ y mucho se ha hablado de su carácter adictivo, de la creación de grasa en la piel, que influiría en la aparición de acné y de sus componentes excitantes, que lo convierten en un poderoso afrodisíaco.
Sin embargo, pocos saben, que el dulce que tanto gusta a grandes y pequeños posee además propiedades curativas.
Debido a su delicioso sabor, el alimento ha conquistado los paladares de medio mundo, que se confiesan apasionados del dulce manjar. El amante del chocolate asociará el chocolate con lo más cercano al éxtasis.
Más de 600 sustancias químicas
Rey de los postres, los chefs lo incluyen cada vez más frecuentemente en la elaboración de primeros y segundos platos, pues casa a la perfección con sabores salados.
No obstante, hasta ahora se hacía por simple placer, por enriquecer el resultado final gracias a los matices de sabor de tan delicado alimento. Ahora se sabe que el chocolate posee 600 sustancias químicas, de las cuales, gran parte poseen propiedades curativas.
Aunque suene asombroso el chocolate puede servir para ayudar al sistema inmunológico. Estas mágicas propiedades se las debe el cacao a su alto índice de flavonoide, sustancia también presente en el vino.
Pero no sólo el flavonoide es bueno para nuestro organismo, hierro, magnesio, calcio, potasio, riboflavina, cafeína, fósforo, teobromina o taninos, sustancias todas ellas presentes en el cacao, actúan como antioxidantes naturales, por lo que contrariamente a lo que siempre se ha pensado acerca del chocolate, no afearía al consumidor sino al contrario.
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