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No.5 Julio - Septiembre 2003
Una belleza dominicana y universal
La menos sorprendida con su título quizá haya sido la misma Amelia Vega. ¿La razón? Una personalidad que se destaca sobre todo por la firme confianza en sus propias posibilidades.
El diario neoyorquino Hoy, entrevistaba a la Miss Universo Amelia Vega a mediados de junio. Amelia, tras conseguir el título que la acredita como la más hermosa del universo no había regresado a su tierra. Reproducimos esta interesante conversación que pone de relieve la resuelta personalidad de la nueva Miss Universo.
NUEVA YORK.- La Miss Universo 2003, Amelia Vega, llegó a Nueva York para establecer el centro de operaciones de su reinado. Visitó varios de los más importantes programas nacionales y posó en el Club Copacabana para los fotógrafos. Aunque todos los medios de comunicación querían captar la belleza dominicana de 18 años y de 1.83 metros, la encantadora joven se dio el tiempo para conversar con Hoy en exclusiva en la sede de la organización, ubicada en Manhattan y dejar en claro con una amplia y espontánea sonrisa que es una persona preparada para enfrentar el gran reto que significa ser embajadora de la belleza.
Además de la belleza, ¿cuál crees que fue el factor decisivo por el que el jurado te otorgó la corona?
Me dijeron que fui muy espontánea, pero siempre me decía que si quería llegar a ser Miss Universo tenía que ser yo misma. Es difícil tratar de aparentar, por lo que me paré como si estuviera en mi casa.
¿Cómo es tu nueva rutina?
Un problemita, nunca hay una agenda definida aunque siempre hay prioridades programadas. De repente me llaman y me dicen "tienes cinco cosas", entonces todo varía; pero te digo, ha sido bastante fuerte. Lógicamente lo entiendo porque son los primeros días y todo cambiará a partir del mes que viene que comienzo a viajar internacionalmente. Voy a trabajar con la organización de Aids/HIV visitando Japón, Indonesia, Los Angeles, Miami.
¿Qué tema de la actualidad te preocupa?
Particularmente siempre me ha preocupado el abuso a la mujer y los ancianos, dentro de mi concurso trabajé en Dominicana, pero esas son algunas de las cosas a las que voy a tener la oportunidad de poder llegar, los niños, la gente con cáncer, la gente con SIDA. Para mí, a la delincuencia y la drogadicción hay que ponerles muchísima atención, y todo empieza en la educación familiar.
Con 18 años, ¿sabes que es una gran responsabilidad la que tienes encima?
Puedo con ella, yo gané, y lo voy hacer con mucho orgullo en representación de mi país. Es un gran sueño por el cual tengo mucho tiempo trabajando, diez meses en República Dominicana con un entrenamiento bien fuerte, desde las seis de la mañana hasta bien tarde tomando diferentes clases. Cuando te ves envuelta en ese desarrollo con cierta presión, entonces ya tú sabes cómo responder a ello, y siendo Miss Universo, con el orgullo de ser la primera dominicana, tantos ojos encima de ti y tanta gente que confía en ti, ése es el aliento.
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